El Campo de Rugby de Almerimar volvió a vibrar el pasado sábado la música en directo con la celebración de una nueva y esperada edición de ‘El Ejido Al Natural’, que reunió a más de 5.500 asistentes en una noche marcada por el ambiente festivo, la calidad artística y la espectacular respuesta del público que lo pasó en grande con las propuestas de primer nivel y las excelentes actuaciones de Siloé, La La Love You, Niña Polaca, Hoonine y Los Reptiles.

El festival, organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido junto a Crash Music y con la colaboración de la Junta de Andalucía y la Fundación Music For All, confirmó una vez más su consolidación como uno de los grandes referentes culturales y musicales del verano almeriense, ofreciendo más de seis horas de música ininterrumpida en un enclave privilegiado junto al mar Mediterráneo como es Almerimar. Un nuevo ejemplo de sinergia público-privada y el apoyo de empresas locales y marcas como Estrella de Levante, Tecnobioplant, Centroro, Luxeapers, Ecoinver, Swheppes, Brugal o Cupra.

Más allá del puro éxito musical, El Ejido Al Natural volvió a destacar por su apuesta por la accesibilidad y la inclusión. Gracias al apoyo de Cajamar y la Fundación Music For All se habilitaron medidas específicas para facilitar la asistencia de personas con discapacidad, incluyendo un Punto Music For All con personal de apoyo y préstamo de material adaptado, consolidando el compromiso del evento con una cultura abierta para todos.

La velada arrancó con la energía de Niña Polaca, que abrió el escenario conquistando al público con un repertorio equilibrado entre los de su último trabajo discográfico (‘¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?’), como el homónimo en la parte central o los iniciales ‘William Wallace en Lancaster’ o ‘La codicia y capital de las fuerzas extranjeras’, y algunos de los temas más destacados de su trayectoria y que llevan camino de ser auténticos himnos generacionales como esa traca final de ‘Los días malos’, ‘La muerte de Mufasa’ o ‘Mucho tiempo contigo’.

El listón quedó muy alto pero el público asistente sabía que eso no iba a ser un problema para Siloé. Cabezas de cartel de esta edición, firmaron un concierto vibrante, alternando la intensidad de sus canciones más conocidas con momentos de complicidad que genera la belleza inclusiva de la interpretación en lengua de signos, gracias a la colaboración entre Reale Foundation y la Fundación Music For All, permitiendo que la experiencia musical no tuviera límites.

Dividido en tres actos, la actuación de Siloé arrancó sin hacer prisioneros con ‘Terrorismo emocional’, ‘Si me necesitas, llámame’, ‘Las palabras’ o ‘Reza por mí’, enlazadas con maestría y provocando la rendición del público a las primeras de cambio. Tras un enérgico solo de batería y tras un segundo acto con ‘Si te pones de mi parte’, el concierto afrontó una radiante parte enérgica con las excitantes revisiones de ‘Nada que se parezca a ti’ o el ‘Personal Jesus’ de Depeche Mode, aumentando las pulsaciones de la escala final hasta llegar a las esperadas y concluyentes ‘Que merezca la pena’ y ‘Todos los besos’.

Pasada la medianoche llegaba el turno de La La Love You, que convirtió el recinto en una auténtica fiesta colectiva con esa capacidad jovial e imperecedera de sus melodías. Canciones inmediatas, coreadas de principio a fin y generando un ambiente de lo más divertido, como es habitual. Títulos como ‘Una boda en Las Vegas’ o ‘Más colao que el colacao’ dejan claras las intenciones de una formación que nunca falla en su propuesta, tampoco con las canciones nuevas de su reciente ‘¿Por qué me miráis así?’, del que no faltó ‘Alguien ha boicoteado el ponche’, ‘El hombre del tiempo’, ‘La mitad de la mitad’ o el ya exitazo ‘No se te puede dejar nada’.

Como pequeños grandes clásicos festivaleros de los últimos años, todavía quedaban fuerzas para ‘El principio de algo’ y, sobre todo, las infalibles ‘Que nada nos pare’ y ‘El fin del mundo’ el tema que, posiblemente, les catapultó para siempre.

A caballo entre el club, la rave y las confesiones intimistas, con ascendencia del garaje británico y el indie, el cierre corrió a cargo de Hoonine, que puso el broche final con una sesión cargada de electrónica emocional y sonidos envolventes que mantuvieron el ambiente hasta la madrugada con ‘Ya no duele’, ‘Levante’, ‘Al otro lado’ o esa capacidad para generar remixes.

Además entre concierto y concierto, Los Reptiles se encargaron de mantener la energía del público con sus características sesiones, donde el indie y el violín eléctrico volvieron a ser protagonistas.

Con una respuesta extraordinaria del público y un cartel que volvió a reunir a algunos de los nombres más destacados del panorama independiente nacional, El Ejido Al Natural despide una nueva edición reafirmando su crecimiento y consolidándose como una de las grandes citas imprescindibles del verano en Andalucía.