Un año después de celebrar sus veinte años de historia, B-Side Festival vuelve a demostrar su capacidad para reunir a miles de personas alrededor de la música. La localidad de Molina de Segura (Murcia) ha acogido una nueva edición del festival, consolidando una cita que continúa creciendo y ampliando su propuesta más allá del recinto principal. (FOTOS: Raquel López y Andrea González).
Organizado por el Ayuntamiento de Molina de Segura y Crash Music, B-Side ha desplegado durante todo el fin de semana una programación que combina artistas consolidados del panorama nacional e internacional con algunas de las propuestas emergentes que están marcando el presente y el futuro de la música. Una fórmula que ha llevado la música a diferentes espacios de la localidad, desde la Plaza de España hasta las distintas ubicaciones de B-Side Tapas, con el Recinto REMO como epicentro de la jornada principal del sábado.

Molina de Segura vuelve a convertirse en territorio B-Side
La actividad comenzó el viernes en la Plaza de España, en una jornada de entrada libre que dio inicio a un fin de semana marcado por la música en directo. Gallopedro, Wings of Desire, Sidonie y Serial Killerz fueron los encargados de poner banda sonora a la primera noche, demostrando una vez más la vocación del festival por combinar diferentes generaciones, estilos y formas de entender la música.
El pop y el rock convivieron con la electrónica en una primera noche que fue preparando el terreno para la programación del sábado. La jornada del viernes coincidió además con el IV Cobetazo de apertura de las Fiestas Patronales. Entre los conciertos, la Plaza de España acogió el tradicional encendido de las luces desde el Ayuntamiento, sumando así el inicio oficial de las fiestas a la programación de B-Side.
La programación arrancó además con Baby B-Side de la mano de Yo Soy Ratón, la propuesta familiar del festival, que volvió a acercar la música a los más pequeños con una jornada pensada para disfrutar en familia y que mantiene intacta una de las señas de identidad de B-Side: hacer de la música una experiencia compartida para todos los públicos.

Música y gastronomía toman las calles
La música regresó a las calles de Molina de Segura el sábado al mediodía con una nueva edición de B-Side Tapas que, pese al calor, volvió a unir actuaciones en directo y gastronomía en distintos espacios de la localidad.
La programación pasó por la Plaza de la Región Murciana, la calle Plaza Santa Bárbara y la calle Jesuita Hernández, con actuaciones de Staring, Lamartumind, Sao, Vuelve Abril, Well y Regular Crowd.
Una propuesta concebida para descubrir nuevos sonidos mientras la actividad del festival se extiende por la ciudad y que vuelve a reivindicar una de las señas de identidad de B-Side: una experiencia que comienza mucho antes de llegar al recinto principal.
El Recinto REMO, el corazón de la jornada principal
Con la llegada de la tarde, toda la atención se trasladó al Recinto REMO, donde se concentraron 12.000 personas para disfrutar de una jornada que se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Pop, rock, electrónica y sonidos urbanos se sucedieron sobre el escenario en una programación que combinó nombres consolidados con algunas de las propuestas más destacadas de la nueva escena.
El encargado de abrir la programación principal fue Xavibo, una de las voces que mejor representa la renovación de la escena urbana y alternativa nacional. Su propuesta, construida desde la sensibilidad y la emoción, abrió una jornada que rápidamente fue aumentando de intensidad.
Tras él llegó Alcalá Norte, una de las formaciones que más ha dado que hablar en los últimos tiempos y que ha convertido su particular propuesta de rock alternativo en una de las más singulares de la nueva escena. Con un repertorio que recorrió algunos de los temas más reconocidos de la banda, el concierto llegó a su punto álgido con “La vida cañón”, ya convertida en un himno coreado y bailado por todo el recinto. Su presencia en B-Side confirmó la apuesta del festival por incorporar a su cartel a bandas que están construyendo el sonido del presente.

La conexión con el público siguió de la mano de Niña Polaca, una de las bandas fundamentales para entender el actual resurgir del pop rock nacional. Sus guitarras, melodías y capacidad para conectar con un público cada vez más amplio encontraron en el escenario Estrella de Levante el lugar perfecto para desplegar su particular universo.
Entre concierto y concierto, SEDO DJ acompañó la jornada con una selección de remixes, edits y versiones acordes con el sentir musical del festival, poniendo banda sonora a los cambios de escenario y manteniendo el ambiente en el Recinto REMO.
Un festival accesible para todos
El compromiso de B-Side Festival con la accesibilidad volvió a estar presente durante esta edición. El Recinto REMO cuenta con el Sello de Calidad: Accesibilidad en Eventos Musicales, una certificación que reconoce el cumplimiento de criterios de accesibilidad universal y facilita que las personas con discapacidad o movilidad reducida puedan disfrutar de la experiencia musical en igualdad de condiciones.
Con esta certificación, B-Side Festival se convierte en el primer recinto de la Región de Murcia en obtener este sello de calidad, consolidando una apuesta por un modelo de festival más inclusivo y accesible para todos los públicos.

Rigoberta Bandini y Love of Lesbian, protagonistas de los grandes momentos de la noche
Uno de los momentos más esperados llegó con Rigoberta Bandini, que puso el broche a su gira de festivales de 2026 en B-Side. La artista sorprendió con un micrófono equipado con cámara, ofreciendo un punto de vista diferente de su directo. Durante la actuación, lució varios estilismos que dejaban al descubierto su embarazo y, en “Amore Amore Amore”, bajó del escenario para compartir la canción con el público, hacerse selfies e invitar a los asistentes a una ronda de chupitos. La conexión con el público alcanzó uno de sus momentos más especiales con “Ay mamá”, el tema que la catapultó y que fue coreado al unísono por todo el Recinto REMO. Un show marcado por la cercanía en uno de los momentos más reconocibles de la trayectoria de la artista.

Y de una artista imprescindible de la nueva generación a una banda que ya forma parte de la historia reciente de la música independiente española: Love of Lesbian tomó el escenario de B-Side para protagonizar uno de los grandes conciertos de la noche. La banda barcelonesa desplegó un repertorio que viajó por diferentes etapas de su trayectoria, desde ‘Bajo el volcán’ y ‘Noches Reversibles’ hasta ‘Allí donde solíamos gritar’ o ‘Club de Fans de John Boy’, uno de los temas más reconocibles de su trayectoria y capaz de convertir el recinto entero en una sola voz. También hubo espacio para ‘Cuando no me ves’, ‘La Champions y el Mundial’, ‘Algunas plantas’ o ‘Incendios de nieve’, en un recorrido por algunas de las canciones más reconocibles de su universo. Un directo en el que las guitarras, las melodías y la particular narrativa de la banda fueron construyendo una celebración colectiva que encontró en ‘Club de Fans de John Boy’ uno de sus momentos más coreados.
Sexy Zebras y Crystal Fighters llevan B-Side hasta la madrugada
Cuando la noche avanzaba, B-Side todavía guardaba dos de sus propuestas más explosivas. Sexy Zebras elevaron de nuevo la intensidad con uno de los directos más contundentes de la jornada. Rock, actitud y una conexión intensa con el público marcaron una actuación que mantuvo la energía del recinto en lo más alto.
El cierre corrió a cargo de Crystal Fighters, encargados de poner el punto final a una larga noche de música. La formación británica convirtió recinto principal del festival en una gran pista de baile gracias a su particular combinación de electrónica, indie y sonidos de raíz, una propuesta expansiva que encajó a la perfección con el espíritu de B-Side.

Una nueva edición que confirma la consolidación de B-Side
Más de 20.000 personas participaron en el conjunto de las actividades. en el conjunto de las actividades de esta edición de B-Side Festival, una cifra que confirma la dimensión alcanzada por un proyecto que, tras más de dos décadas de trayectoria, continúa mirando hacia adelante.

La combinación de grandes nombres, artistas emergentes, programación gratuita, actividades familiares y propuestas vinculadas a la gastronomía y al comercio local vuelve a situar a Molina de Segura como una de las citas destacadas de la música en directo de la Región de Murcia.
Desde el Ayuntamiento de Molina de Segura y Crash Music destacan el balance positivo de una edición que vuelve a poner de manifiesto la capacidad de B-Side para generar actividad cultural, atraer visitantes y dinamizar la ciudad, al tiempo que mantiene su apuesta por un festival abierto, diverso, accesible y conectado con su público.
La organización agradece especialmente el apoyo de las instituciones, partners, empresas y entidades colaboradoras que han acompañado esta edición y cuyo compromiso resulta fundamental para seguir haciendo crecer el proyecto.
Tras más de veinte años de historia, B-Side cierra esta edición mirando hacia el futuro y manteniendo intacta una fórmula que ya forma parte de la identidad de Molina de Segura: una ciudad, miles de personas y la música como hilo conductor.
